Verso I
TraĂas nervios bailando en la sonrisa,
yo escondĂa el caos bajo la camisa.
Pero cuando rozaste lento mis manos,
algo dentro dejó de sentirse extraño.
Tus ojos tenĂan calma de madrugada,
de esas que curan sin pedir nada.
Y mientras afuera morĂa la ciudad,
mi cuerpo aprendĂa tu forma de amar.
Coro I
Quisiera detener el tiempo
cuando respiras cerca de mĂ,
porque el mundo pierde el ruido
si te quedas dormida aquĂ.
Y cuando te alejas un pocoâŠ
todo vuelve a sentirse extraño.
Como un dolor fantasma ardiendo
en las partes que tocaron tus manos.
Verso II
La mĂșsica flotaba lejos y suave,
como si la tarde quisiera esperarte.
Tus abrazos olĂan a algo seguro,
a un lugar donde bajar los escudos.
Y yo muriéndome por acercarme,
pero cuidando todos mis movimientos.
Porque contigo hasta el mĂnimo roce
dejaba cicatrices en el cuerpo.
Ahora mis sĂĄbanas guardan silencio,
pero todavĂa conservan tu peso.
Coro II
Quisiera quedarme despierto
viendo tus ojos descansar,
como luces cayendo despacio
encima de toda la ciudad.
Porque contigo mi mente se apaga,
deja de correr sin direcciĂłn.
Pero cuando ya no estĂĄs conmigo
mi cuerpo entra en contradicciĂłn.
Y vuelve otra vezâŠ
ese maldito dolor fantasma,
tu ausencia durmiendo en mi espalda
como una herida que nunca descansa.
Puente
No sé en qué momento pasó todo esto,
solo recuerdo tus manos temblando.
Tu cabeza dormida en mi hombro
mientras mis nervios seguĂan cantando.
Y qué miedo tan bonito sentirte,
porque ahora entiendo el problema:
hay personas que llegan tan fuerte
que el cuerpo jamĂĄs las supera.
Coro Final
Quisiera detener el tiempo
justo antes de verte sonreĂr,
quedarme perdido en tus brazos
mientras la noche aprende a latir.
Porque si la vida va tan rĂĄpido,
dĂ©jame quedarme aquĂâŠ
viendo cĂłmo cierras los ojos
poquito a poquito sobre mĂ.
Y aunque el mundo siga girando,
todo se siente en calma aquĂ abajo.
Como si tus manos supieran
cĂłmo apagar el ruido despacio.